Crítica



PEDRO SALVADOR ALE:
EL POETA DEL BARRIO DE ALBERDI AL ALTIPLANO MEXICANO


Entre la herida argentina y el dolor mexicano Pedro Salvador ha sobrevivido gracias a la poesía. Si es verdad que la Poesía es, como lo dijo Cardoza y Aragón, la única prueba real de la existencia del hombre, entonces Pedro Salvador Ale existe hoy para nosotros. De San Salvador de Jujuy al altiplano mexicano Pedro Salvador ha vivido el exilio creativo del sueño trascendente, del hombre que no es nada más pero tampoco nada menos que un poeta. Pedro navegante, Pedro pájaro migratorio. Pedro Salvador afila su cuchillo en el esmeril del corazón, en la. piel de la mujer joven que lo espera siempre en el lecho y deja entornada la puerta del primer verso.

Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno.

Pedro Salvador está en su tierra nuevamente. Siempre se vuelve al primer amor. ¡Hace cuántos libros que no nos vemos! ¡Hace cuántos besos que no me extrañas! ¡Hace cuántas lágrimas que no me gritas! Y volver, volver, volver, a tus brazos otra vez... La madre tierra, la tierra madre siempre espera a sus hijos, a los pródigos, a los predilectos, a los que como Pedro Salvador han sabido ser capitanes, dueños, de su exilio. Las nieves del tiempo platearon tu sien. Pasó el tiempo y los años lo vienen a encontrar sentado en su madurez de hombre y de poeta. Aquí estás, Pedro Salvador, donde tu madre enterró tu ombligo, donde siendo niño empezaste a ser poeta y a engarzar las palabras con el hilo de los sueños, de los deseos, de las tentaciones, de los abismos...
México y Argentina son dos ríos dispuestos en el mundo para tocar sus aguas con la barca del espíritu nómada. Del Río de la Plata al Río Bravo, ¡cuánta agua para tus navegaciones, Pedro Salvador! Entre José Alfredo Jiménez y Carlos Gardel, ¡cuántos versos has cantado Pedro Salvador! Entre el tequila y el mate, ¡cuántos versos te has bebido Pedro Salvador! De la pampa al altiplano el afilador de cuchillos, el pájaro migratorio, va señalando su itinerario con migajas de versos para sus hermanos y para sus amadas.

Vivir con el alma aferrada a un dulce recuerdo...

Sin embargo, uno entre mil, el poeta se desgaja y mira la tierra que recorre, sueña sobre su cama, sabe que la tierra es igual para todos y que el cielo es siempre el mismo. El poeta sabe que él es su propio país, que él lleva a su nación en la maleta y, sobre todo, en la memoria. Entre los poetas del exilio y los exiliados de la poesía, Pedro Salvador es una rara avis in terris que nunca deja de recordar la frase de Galeano: "la nostalgia es buena, pero la esperanza es mejor".

Pedro Salvador Ale ha tenido la fuerza para hundirse en la madrugada del exilio voluntario y amanecer con algo más que un desvelo. Pedro es un creador en el desarraigo, un creador de verdad que transmuta los traumatismos y separaciones en algo que se parece a la belleza.


Sentir que es un soplo la vida.

Duros tiempos estos para el oficio de poeta, pero el poeta sabe que es un guerrero que libra en secreto una empecinada batalla contra la muerte. Pedro Salvador es un guerrero nómada que se desangra y sobrevive. Pedro Salvador armado de la palabra poética reconquista territorios de la nostalgia, pero mejor aún: conquista para nosotros el reino de la esperanza.


Marco Aurelio Chávezmaya



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